Murió ayer por la noche
Descansa en paz mi tío Pepe, el hombre más bueno que jamás he conocido.
Lloramos su pérdida quienes le conocimos. Se va con él mi infancia entera. Se queda conmigo el recuerdo emocionado de su ejemplo, de su forma de ser, de todo lo que amó y luchó.
Quién dice ahora a mi pequeña Margarita que no es cierta su deducción de hace algo más de un año: “He sido mala porque los buenos se mueren”…
Tuvo que soportar entonces un trago tan amargo o más que este. La muerte en atentado del Brigada Luis Conde. Más absurda si cabe. Más cruel y más inoportuna. Demasiado para una niña tan pequeña que, por suerte o por desgracia, lo caza todo al vuelo.
Se rompe en mil pedazos mi corazón, como el de toda la familia. Hijos, nietos y nietas, bisnieto. Cuesta creer que pueda llenarse alguna vez el espacio que deja.
Se rompe en mil pedazos mi corazón. Otra vez.
Filed under: Uncategorized | Deja un comentario
No Responses Yet to “Murió ayer por la noche”